Por
tanto tiene que haber menores en ambos extremos del ataque para que se
considere ciberbullying: si hay algún adulto, entonces estamos ante algún otro
tipo de ciberacoso
Tampoco se trata de adultos que engatusan a menores para
encontrarse con ellos fuera de la Red o explotar sus imágenes sexuales. Aunque
hay veces en que un/a menor comienza una campaña de ciberbullying que puede
acabar implicando a adultos con intenciones sexuales.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario